Decidida, luchadora, emprendedora, campesina rural,… Hablamos de Inmaculada Idáñez, la presidenta de la Confederación de Mujeres del Mundo Rural (CERES) a nivel nacional que, además, es almeriense, productora de tomate en rama ecológico y también activista y una gran defensora del sector primario a todos los niveles: en Madrid, en Europa e incluso en las Naciones Unidas. Idáñez ha crecido defendiendo los derechos y la voz de quienes son imprescindibles para que la humanidad subsista: los agricultores y trabajadores del sector primario, “porque somos nosotros quienes tenemos que alimentar al mundo”.
Inmaculada participó el pasado jueves en la IV edición de los Encuentros “La España Posible”, en Torralba de Calatrava para reflexionar sobre el papel de la mujer rural en España y analizar las dificultades y oportunidades que “las personas, hombres y mujeres, tenemos para defender el sector agrario desde los territorios”, dijo Idáñez. Porque, en su opinión, “no se puede legislar desde los despachos”, sin el conocimiento de quienes, día a día, trabajan las tierras y, al mismo tiempo, pelean por superar la pesada burocracia.
Con un espíritu positivo y posibilista, Inmaculada Idáñez, junto a la agricultora torralbeña, Esther Barbero, se refirió y repasó muchos de los problemas y dificultades del sector y de sus trabajadores, pero no se quedó ahí. La presidenta de CERES es una entusiasta, una mujer decidida a lograr todo aquello que se propone. Por eso, aunque no tuvo la oportunidad de realizar estudios superiores, Inmaculada maneja una intuición y arrojo capaz de cualquier cosa, por ejemplo, convencer a sus compañeras cooperativistas para presentarse a las elecciones y acceder a los órganos de decisión de la cooperativa a la que pertenece. Un logro, tal vez menor y muy local que, sin embargo, le sirve para ilustrar y demostrar que la mujer cada vez cuenta con una mayor visibilidad y reconocimiento y representación en un sector que, tradicionalmente ha sido masculino y en el que las mujeres siempre se han situado, al soslayo del hombre.
Inmaculada no eludió ninguno de los temas que le propuso María Rivas, la moderadora del Encuentro que condujo a sus invitadas, con gran maestría y conocimientos, a través de los desafíos que ocupan y preocupan a nuestros agricultores. De este modo, Inmaculada se refirió a la titularidad compartida de las explotaciones agrarias, la soberanía y seguridad alimentarias, el consumo de proximidad y también otros asuntos como la PAC, la economía circular o la innovación y digitalización del campo.
Inmaculada Idáñez tiene la fórmula para que cada día sean más quienes quieran sumarse a la agricultura: “hacer el campo atractivo” y atraer innovación, tecnología e ilusión al sector primario.
Precisamente esos son los ingredientes principales del novedoso proyecto en el que trabaja la agricultora local, Esther Barbero que, además de sus cultivos de almendros, pistachos, viñas y olivar, se ha propuesto, junto a su marido, sacar adelante la producción de humus de lombriz con el fin de utilizarlo como abono natural y en la regeneración de suelos.
El último encuentro el 24 de abril
La agricultura y los desafíos que enfrenta el sector agrario han centrado el segundo de los encuentros de “La España Posible” que finalizará el 24 de abril con el coloquio entre Ramona Lara, ganadera y representante de Ganaderas el Red con la ingeniera agrónoma, Concha García y la empresaria torralbeña de Quesos La Mozalba, Ana María Ruiz González.