Comunicado de CCOO.- La plantilla de los centros de trabajo que Vestas tiene en España paralizará la actividad el 27 y el 28 de marzo y el 1 y el 2 de abril. Con estos primeros días de huelga el personal de mantenimiento visibilizará su descontento con la posición que defiende la dirección en la mesa de negociación del convenio colectivo. La empresa a todo dice que no, recorta salarios y propone compensar y absorber las subidas que ahora se pacten.
Desde el inicio de la negociación del nuevo convenio colectivo en Vestas, el proceso ha estado marcado por la falta de compromiso por parte de la dirección de la empresa. La constitución de la mesa de negociación tuvo lugar ocho meses después de la denuncia del convenio anterior, dejando apenas tres meses efectivos para negociar. Además, el calendario de reuniones ha sido extremadamente dilatado y con un contenido escaso en propuestas concretas, lo que ha llevado a un estancamiento en el diálogo.
Lejos de avanzar en la mejora de las condiciones laborales, la empresa ha mantenido una postura de negativa constante y ha presentado una propuesta a la baja en materia salarial. La inclusión de cláusulas de compensación y absorción supondría, en la práctica, una congelación salarial para una gran parte de la plantilla. Ante esta situación, tres de los cuatro sindicatos representados en la mesa de negociación (CCOO, CIG y CSI) han convocado distintas movilizaciones y huelgas en protesta por la actitud intransigente de la compañía.
Este deterioro en la negociación coincide con un cambio en la dirección de Recursos Humanos de Vestas, lo que ha generado un clima de conflicto y ha truncado la posibilidad de un acuerdo beneficioso para ambas partes. En procesos anteriores, la empresa había demostrado un mayor interés en alcanzar consensos y evitar situaciones de confrontación.
El convenio de empresa, clave en los buenos resultados de la compañía
El próximo 1 de abril, si no se alcanza un acuerdo, la plantilla de Vestas pasará a regirse por los convenios provinciales, una situación que CCOO se comprometió a evitar en defensa del convenio propio de la empresa. Dicho convenio no solo ha permitido a Vestas regular la flexibilidad de su plantilla y diferenciarse de sus competidores, sino que también ha sido un factor clave en los buenos resultados económicos de la compañía en España y en su crecimiento en términos de empleo.
Paradójicamente, aunque la actividad principal de la empresa es el mantenimiento de turbinas, en la actualidad hay más personal en oficinas y logística que en el mantenimiento directo de los aerogeneradores. A pesar del éxito económico y del crecimiento de la empresa, esta realidad no se refleja en la mejora de las condiciones salariales del personal de mantenimiento.
Por todo ello, el personal de mantenimiento de Vestas sale a la calle para defender sus derechos y reclamar unas condiciones laborales justas, acordes con su esfuerzo y con los beneficios que generan para la compañía.