Julián García Gallego.- No leas poesía. No la leas si no quieres que te sacuda el alma, si prefieres que las palabras pasen de largo sin dejar huella. No la leas si te incomoda descubrirte en un verso, si temes que una simple frase despierte algo que creías dormido.
No leas poesía si te aterra la belleza de lo cotidiano, si no quieres que un poema te haga ver la vida con otros ojos. Si prefieres la calma de lo predecible, si no quieres que un juego de metáforas te revuelva por dentro.
No leas poesía si no estás dispuesto a sentir, a preguntarte, a perderte en la música de las palabras. No la leas si prefieres el ruido a la voz interior, si no quieres que el silencio entre verso y verso te diga más de lo que esperabas.
Pero si alguna vez decides hacerlo… ya no habrá marcha atrás.
Una parte de este homenaje va dedicado a Manolita Espinosa. (DEP 21-03-2025)