“Es totalmente ridículo que consideren adoctrinamiento un cuadernillo así”, indica Esther Trujillo, secretaria de Igualdad de CCOO Ciudad Real. La decisión anunciada ayer por el Grupo Municipal de suspender el acuerdo de gobierno no es sino “otra muestra más de su política inútil y contraria a los valores democráticos y de igualdad que ellos mismos juraron defender al aceptar su cargo, y un ejemplo más de que una ciudad como ésta ha quedado en manos de gobernantes reaccionarios, con postulados de otro siglo, y que para nada se parecen a la España que simulan defender”.
“ Vox tendrá que tragarse sus palabras y asumir que si quieren participar en política tienen que aceptar valores que afortunadamente han dejado atrás los tiempos oscuros de la represión y la persecución al diferente. En este país los tiempos de la discriminación y de esconder a los homosexuales acabaron, y su guerra cultural va a tener que buscar un combate que no sea éste”.
El sindicato pide una reflexión también a la derecha del Partido Popular “para darse cuenta quiénes son sus compañeros de viaje y en manos de quién ha dejado la gobernabilidad, un partido que, como exponía esta semana uno de sus diputados nacionales por Toledo, se siente aludido cuando se condenan actitudes homófobas y machistas”.
Con seguridad los ediles de Ciudad Real de la extrema derecha deberían dedicar algo de tiempo en pensar en lo que pueden ofrecer a las personas que representan, y pasar página al final de discursos del Medievo que no tienen nada que ver con España y con la convivencia. “Ver adoctrinamiento en el mensaje de que todos y todas somos iguales es otro disparate más con el que esconden su nula aportación a la vida municipal ciudadrealeña”.
Una lección sobre qué cosas son ridículas impartida por un sindicato que no veían ridículo salir a protestar a la calle por una medida la cual la oposición (la razón por la que protestaban)votaría a favor y que con bastante antelación así lo habían comunicado.
Genios!