Familiares de pacientes que son atendidos en Urgencias del Hospital General Universitario de Ciudad Real han denunciado a este digital la situación que provoca el cierre, por causas que aún se desconocen, de una de las salas de espera de este servicio. Explican que, debido a las bajas temperaturas, no es posible, como en otras épocas del año, aguardar los resultados en el exterior de la sala de espera y que algunas personas se ven obligadas a permanecer de pie en los pasillos.
Mi padre ha estado casi tres días hacinado en un box de urgencias y hasta esta mañana, en una camilla. Plantas enteras del hospital de Ciudad Real cerradas, habitaciones vacías, médicos, enfermeras y celadores a la calle, y los enfermos que han trabajado toda su vida, tratados como escoria de tercera.
Sólo le deseo a María Dolores de Cospedal, al consejero de Sanidad, a todos los peperos y a los que piensan seguir votándoles, una enfermedad tan angustiante, un cáncer tan destructivo y doloroso que sólo puedan pedir que acabemos con su vida por compasión; que la angustia que estamos pasando en mi familia por tener a mi padre sin poder moverse de una camilla durante tres días se les devuelva multiplicada por mil. Que sufran, que lloren, que padezcan ellos y todos sus seres queridos (si es que son capaces de querer a alguien). Que el veneno que siento ahora les haga agonizar durante semanas, que el infierno se lleve a estos psicópatas y no vuelvan nunca más.