El discurso del presidente de la Diputación estuvo trufado de frases rimbombantes pero huecas. Hablar de acercar la política al pueblo desde una poltrona de décadas y hacerlo obligado por el guión de las circunstancias es decir nada. También dijo que los medios de comunicación y las redes magnifican la escoria de la política, es decir, son corresponsables de la mala imagen de la clase política a la que pertenece el señor De Lara. ¿Habría que recordarle la generosidad contratante que demostró a cargo del erario?
Nemesio, has perdido una bonita ocasión de quedarte calladín