Lo de las juventudes de los partidos es un anacronismo crónico que ni el tiempo cura. Y no tanto por la curiosidad que resulta del hecho de que una organización tenga una suborganización acotada por la edad – una especie de getto-vivero-, sino que los jóvenes de los partidos políticos hoy en 2013 siguen con los mismos tics de hace tres décadas que consisten en meterse con la organización juvenil contraria, juntar una buena pila de lugares comunes para soltarlos en las ruedas de prensa y lo peor aún: parecerse a sus adultos correligionarios para quienes parecen que hablan. Con tener 18 años basta para participar en la política global de un partido sin acotaciones por edad. Las juventudes políticas evocan malos recuerdos y connotan fatal. Y en cuanto al presunto papel de pepitos grillos de los cachorros liberales, socialdemócratas o izquierdosos de ortodoxia, deberían aplicarlo contra los mayores propios por eso de la rebeldía generacional. Pero no, los jóvenes dicen lo que sus mayores quieren decir, tal vez para hacer carrera. Envejecen antes de tiempo.
Jóvenes de Partido

Genial!!!Jóvenes de IU, NN.GG., JJ.SS. En IU se ponen a copiar lo malo, creo que acabaré por no votarla. Patéticos.